El Amor de Cristo "Dignifica mi Ser"
En esta tercer entrada se va a mostrar algunos criterios de la dignidad de los derechos de la persona humana desde la perspectiva de la teología y la mención de algunos Santos Padres de la Iglesia respecto a la dignidad del nombre.
.Los padres de la Iglesia tiene su criterio acerca de la dignidad del ser otorgada por Dios al ser humano al darle su imagen y semejanza (Sierra, M . doc. Pdf), alude Orígenes, "al llevar el hombre la dignidad de Dios, este debe imitarlo desde su intelecto, razón por la cual considera que por medio del testimonio que el hombre exterioriza a cristo, este muestra la dignidad del amor que cristo le dono, conllevándolo a la plenitud de su Esencia. Por otra parte Ireneo escribe: que la dignidad del hombre esta en cristo y que el hijo y el Padre son uno (P.102). Todo el hombre es imagen de Dios. Cristo es la imagen perfecta del hombre. El modelo es la carne gloriosa de Cristo. La imagen se le da al hombre por la creación, la semejanza ha de adquirirla por una asimilación progresiva.(Sierra, M . doc. Pdf),, Gregorio Niseno cree como verdad revelada en Cristo que la dignidad del hombre la es imagen que Cristo dignifico en la cruz (P.103) (Sierra, M . doc. Pdf), Ahora bien, imagen quiere decir semejanza o reproducción fiel. Como Dios es el sumo bien, el hombre en cuanto imagen está también lleno de todo bien, Además La vida del hombre está en tensión entre estas dos direcciones. De su libertad depende rechazar la dignidad por amor o hacerla resplandeciente con la ayuda de la gracia (P.103)
Por otra parte Agustín hace una gran distinción entre naturaleza y hombre, considera que todo es hecho por la Esencia , más no todo tiene la dignidad de la misma. Alude que solamente el hombre puede tener la dignidad de la imagen del Creador. (Sierra, M . doc. Pdf) El constitutivo esencial . La dignidad del amor está en el alma del ser. Conoce a Dios, lo invoca, lo ama, está en comunicación con Él. Esta imagen de Dios quedó deformada por el pecado, pero Dios hizo posible su restauración por medio de Cristo otorgándole la dignidad en el amor. (P.103) (Sierra, M . doc. Pdf) La particularidad primordial del persona existe el cimiento de la dignidad del amor que cristo confiere sin excepción sociedades Todo hombre, por ser digno de Dios como imagen y semejanza, es entidad de derechos y deberes, que han de ser considerados en cuenta por todas sus colectividades. Por lo que se considera ser humano santificado (P.104)
Además hace una gran relevancia (CTI, 1983) el Magisterio Romano supremo de la Iglesia católica al propugnar con fuerza, en nuestros días, la doctrina sobre la dignidad de la persona humana y sobre los derechos humanos en muchos documentos. Recuérdense la predicación y la acción constantes de los Romanos Pontífices Juan XXIII (Pacem in terris), Pablo VI (Populorum progressio) Juan Pablo II (Redemptor hominis, Dives in misericordia, Laborem exercens, las alocuciones de los viajes pastorales en el mundo entero). También debe prestarse mayor atención a la doctrina del Concilio ecuménico Vaticano II, sobre todo en la Constitución pastoral Gaudium et spes n. 12ss sobre la dignidad humana, n. 41 sobre los derechos humanos etc. El nuevo Código de Derecho Canónico, promulgado el año 1983, que es como el último acto del Concilio Vaticano II[8], trata especialmente «De los deberes y derechos de todos los fieles» (cánones 208-223) en la misma vida de la Iglesia. (n 2.1. 2 )
Pacem in Terrris (1963) Por esto, la convivencia civil sólo puede juzgarse ordenada, fructífera y congruente con la dignidad humana si se funda en la verdad. Es una advertencia del apóstol San Pablo: Despojándoos de la mentira, hable cada uno verdad con su prójimo, pues que todos somos miembros unos de otros.(n.35)
El papa Francisco en la audiencia del 13 de agosto del 2020, hace mención que "La dignidad humana es el fundamento de toda la vida Social" exponiendo el verdadero rostro de los seres humano, en razón del desprestigio de la dignidad que posee la persona y su entendimiento social en pleno siglo XXI , con respecto a la pandemia, del Covid-19. (papa Francisco, 2020), afirma que “el coronavirus no es la única enfermedad que hay que combatir, sino que la pandemia ha sacado a la luz patologías sociales más amplias” como “la visión distorsionada de la persona, una mirada que ignora su dignidad y su carácter relacional.” Una mirada de los otros como objetos, pasa usar y descartar, que “fomenta una cultura del descarte individualista y agresiva, que transforma el ser humano en un bien de consumo”. De la misma manera el (Papa Francisco, 2020) Concientiza a la humanidad recordando lo siguiente. Pero Dios, mira al hombre y a la mujer de otra manera, afirma Papa Francisco. “Él nos ha creado no como objetos, sino como personas amadas y capaces de amar, nos ha creado a su imagen y semejanza”, donando al hombre una dignidad única, invitándolo a vivir en comunión con Dios, en comunión con los hermanos y hermanas, en el respeto de la creación. La creación es una armonía a la cual estamos llamados a vivir: una armonía que es comunión.
Además nos recuerda el (Papa Francisco,2020) que “Como discípulos de Jesús no queremos ser indiferentes ni individualistas” afirmó el Santo Padre, y pidió al Señor en oración “que nos de ojos atentos a los hermanos y a las hermanas, especialmente a aquellos que sufren”, reconociendo la dignidad humana de cada persona, cualquiera sea su raza, lengua, o condición. "La armonía te lleva a reconocer la dignidad humana, aquella armonía creada por Dios".
Informa el (Papa Francisco, 2020) que la dignidad es inalienable. Citando el (papa Francisco, 2020) en a la Constitución Pastoral Gaudium et spes del Concilio Vaticano II, Papa Francisco recordó que “la dignidad humana es inalienable, porque ha sido creada a imagen de Dios”, fundamento de toda la vida social y determina los principios operativos. En la cultura moderna, “la referencia más cercana al principio de la dignidad inalienable de la persona es la Declaración Universal de los Derechos del Hombre”. (Papa Francisco, 2020) afirmó que “los derechos no son solo individuales, sino también sociales, de los pueblos y de las naciones”; el ser humano en su dignidad personal es un ser social creado a imagen de Dios Uno y Trino. La dignidad del hombre es irrenunciable, ningún ser consigue desapropiarse de ella, ni siquiera por propia voluntad. Al igual que ningún hombre puede renunciar a ser libre y someterse por disposición voluntaria a un semejante. Porque esta Dignidad la otorga Dios. Por consiguiente, (Papa Francisco,2020) profundizó sobre las “serias implicaciones sociales, económicas y políticas” que surgen de esta renovada conciencia de la dignidad de todo ser humano, que suscitan un comportamiento de atención, de cuidado y de estupor. (Papa Francisco,2020) El creyente, contemplando al prójimo como un hermano y no como un extraño, lo mira con compasión y empatía, no con desprecio o enemistad, esforzándose por desarrollar su creatividad y su entusiasmo para resolver los dramas de la historia.
Como se ha evidenciado la Iglesia al considerar al hombre digno del Amor de Cristo, no cesa de defender la dignidad que este tiene al ser Imagen del Creador, invita a la armonía entre los pueblos y sociedades.
Papa Francisco: Para dialogar debemos reconocer la dignidad del othttps://www.youtube.com/watch?v=AFQF7-QgpQ0&t=64sro
Es relevante lo que nos menciona el papa Francisco al decir que cuando se hace una una división entre los seres humanos les estamos desgarrando la dignidad legada del amor de Cristo, además nos hace ver que todos absolutamente todos sin hacer diferenciación de sociedades somo hijos de una misma Esencia. ,Enfatiza en la importancia del reconocimiento del otro. Nos invita a ver al otro para así poder trascender.
. Por ello, (CTI, 1983,n 2.1 .1 ) que la Iglesia no puede omitir en su predicación la proclamación de la dignidad y derechos de la persona humana, que el cristiano debe respetar fielmente en todos los hombres. (CTI, 1983, n 2. 1.1 ) Esta obligación y este derecho del pueblo de Dios, de proclamar y propugnar la dignidad de la persona humana, urge especialmente en nuestro tiempo, cuando aparecen a la vez con fuerza, por una parte, una crisis profunda de los valores humanos y cristianos y, por otra parte, una más aguda y profunda conciencia de las injusticias perpetradas contra las personas humanas. Así mismo (CTI, 1983. n 2.1.1 ) En el mismo Antiguo Testamento, los profetas urgieron la observancia de las condiciones de la alianza en lo profundo del corazón (Jer 31, 31-39; Ez 36); protestaron con vigor contra las injusticias tanto de las naciones como de los individuos. Levantaron la esperanza del pueblo en el Salvador futuro.
Además la (Gaudium Et Spes,1965), hace mención que la integralidad de todo ser es elevada para glorificar a la Esencia misma, por lo que la escases de sus limitaciones no perjudica para reverenciar a su hacedor.
(Gaudium Et Spes,1965) En la unidad de cuerpo y alma, el hombre, por su misma condición corporal, es una síntesis del universo material, el cual alcanza por medio del hombre su más alta cima y alza la voz para la libre alabanza del Creador. No debe, por tanto, despreciar la vida corporal, sino que, por el contrario, debe tener por bueno y honrar a su propio cuerpo, como criatura de Dios que ha de resucitar en el último día. Herido por el pecado, experimenta, sin embargo, la rebelión del cuerpo. La propia dignidad humana pide, pues, que glorifique a Dios en su cuerpo y no permita que lo esclavicen las inclinaciones depravadas de su corazón.(n.14)
Por lo que exhorta a mostrar respeto así mismo y considerar su propia corporalidad como digna de la semejanza de su creador, conllevando a no dejarse gobernar por las emociones negativas que se suscitan en su interior. Al hombre fue dada la elevación de toda la creación. (Gaudium Et Spes,1965) Al afirmar, por tanto, en sí mismo la espiritualidad y la inmortalidad de su alma, no es el hombre juguete de un espejismo ilusorio provocado solamente por las condiciones físicas y sociales exteriores, sino que toca, por el contrario, la verdad más profunda de la realidad.(n. 14)
(Gaudium Et Spes,1965) Porque el hombre tiene una ley escrita por Dios en su corazón, en cuya obediencia consiste la dignidad humana y por la cual será juzgado personalmente, pero además dice " La conciencia es el núcleo más secreto y el sagrario del hombre, en el que éste se siente a solas con Dios, cuya voz resuena en el recinto más íntimo de aquélla" (n. 16)
(Gaudium Et Spes,1965) La dignidad humana requiere, por tanto, que el hombre actúe según su conciencia y libre elección, es decir, movido e inducido por convicción interna personal y no bajo la presión de un ciego impulso interior o de la mera coacción externa. El hombre logra esta dignidad cuando, liberado totalmente de la cautividad de las pasiones, tiende a su fin con la libre elección del bien y se procura medios adecuados para ello con eficacia y esfuerzo crecientes. (n. 17)
(Gaudium Et Spes,1965) La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la unión con Dios. Desde su mismo nacimiento, el hombre es invitado al diálogo con Dios. Existe pura y simplemente por el amor de Dios, que lo creó, y por el amor de Dios, que lo conserva. Y sólo se puede decir que vive en la plenitud de la verdad cuando reconoce libremente ese amor y se confía por entero a su Creador (n. 19)
(Gaudium Et Spes,1965) La Iglesia afirma que el reconocimiento de Dios no se opone en modo alguno a la dignidad humana, ya que esta dignidad tiene en el mismo Dios su fundamento y perfección. Es Dios creador el que constituye al hombre inteligente y libre en la sociedad. Y, sobre todo, el hombre es llamado, como hijo, a la unión con Dios y a la participación de su felicidad. Enseña además la Iglesia que la esperanza escatológica no merma la importancia de las tareas temporales, sino que más bien proporciona nuevos motivos de apoyo para su ejercicio. Cuando, por el contrario, faltan ese fundamento divino y esa esperanza de la vida eterna, la dignidad humana sufre lesiones gravísimas -es lo que hoy con frecuencia sucede-, y los enigmas de la vida y de la muerte, de la culpa y del dolor, quedan sin solucionar, llevando no raramente al hombre a la desesperación (n. 21)
(Gaudium Et Spes,1965) En realidad, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado. Porque Adán, el primer hombre, era figura del que había de venir, es decir, Cristo nuestro Señor, Cristo, el nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación. Nada extraño, pues, que todas las verdades hasta aquí expuestas encuentren en Cristo su fuente y su corona.
El que es imagen de Dios invisible (Col 1,15) es también el hombre perfecto, que ha devuelto a la descendencia de Adán la semejanza divina, deformada por el primer pecado. En él, la naturaleza humana asumida, no absorbida, ha sido elevada también en nosotros a dignidad sin igual. El Hijo de Dios con su encarnación se ha unido, en cierto modo, con todo hombre. Trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre (n. 22)
Por otra parte la (CTI, 1983 ) hace una mención fundamental en cuanto a la DIGNIDAD Y DERECHOS DE LA PERSONA HUMANA, la razón de existir de la Iglesia
Bibliografía
Comisión Teológica Internacional (1982). Teología-Cristología-Antropología, recuperado 30 de setiembre de 2020, www.vatican.va
Sierra, M. (doc. pdf) El hombre, Imagen de Dios
G.S. (1965). Constitución Pastoral Gaudium Et Spes sobre la Iglesia en el mundo actual. Recuperado el 30 de setiembre de 2029, www.vatican.va

Para ser dignificado por el amor de Dios hacia nosotros, se refiere a conectar la mente, el corazón y el alma para hacer todo lo que haga feliz a Dios y así recibir su gratitud, su amor y misericordia todos los días de nuestra existencia. El amor de Cristo Dignifica mi ser, un tema de gran importancia para mi persona.
ResponderEliminarEl tema de la dignidad es muy cercano al tema que estoy haciendo sobre la maldad, en el ser humano, y siento que cada vez que caemos en esa maldad, perdemos un poco la dignidad, que la recuperamos cuando nos arrepentimos del mal producido.
ResponderEliminarBuenas tardes compañeras María , La dignidad del hombre Dios la da desde que Él pensó en crear al hombre a su Imagen y semejanza, su amor y misericordia ya la tenemos. Pienso que lo que tenemos que reconocer es el gran legado de esa Imagen que otorgaron al hombre. ÉL hombre debe distribuir en actos positivos, sus acciones para bien del ser, en reconocimiento del otro como esencia del mismo Dios. De esta manera el hombre se siente satisfecho.
ResponderEliminarBuenas tardes compañera Yei, Claro, creo que toda acción en contra del bien perjudica al ser, considero que la dignidad otorgada no se pierde porque ya esta dada , pero si creo que la culpabilidad que se pueda experimentar por un accionar negativo nos conduce a pensar de esa manera. Ya que si nos reconocemos dignos de libertad, amor, conciencia, pensamiento como deberíamos actuar en razón de la verdad (Dios)
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